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Consumo de productos lácteos en el adulto mayor: beneficios y recomendaciones

diciembre 30, 2025 - 7:12PM, por INSA

Introducción

Conforme envejecemos, la alimentación adquiere un papel fundamental en la prevención y en el control de diversos problemas de salud propios de la tercera edad (1). En este contexto, los productos lácteos desempeñan un rol destacado al ser una las principales fuentes de calcio, proteínas de alto valor biológico y otros micronutrientes esenciales para el mantenimiento de la masa muscular y ósea (2). No obstante, su consumo en adultos mayores ha sido objeto de controversia, especialmente por su contenido de carbohidratos y grasa (3, 4). En el presente artículo se revisará la evidencia científica disponible sobre el consumo de lácteos en esta etapa de la vida y se ofrecerán recomendaciones relacionadas a su ingesta.

Requerimiento nutricional del adulto mayor

A medida que pasan los años, el metabolismo se ralentiza y la absorción y utilización de nutrientes por parte del organismo se vuelve menos eficiente. Durante este periodo se producen diversos cambios fisiológicos, como la pérdida de masa muscular, la disminución de la densidad ósea y alteraciones funcionales (5). Aunque los requerimientos energéticos son menores en esta etapa, la necesidad de proteínas y ciertos micronutrientes pueden ser incluso mayor que en etapas previas. La ingesta recomendada de proteínas oscila entre 1 y 1,2 g/kg/día (6), mientras que el calcio debe alcanzar los 1000 mg/día (7) y la vitamina D entre 800 y 1000 UI/día (8). Asimismo, la fibra desempeña un papel importante en la salud digestiva, recomendándose un consumo diario de entre 25 a 30 g (9).

Perfil nutricional de la leche y su relevancia en el adulto mayor

Considerando las necesidades nutricionales del adulto mayor, los lácteos pueden cubrir varios nutrientes clave. La proteína de la leche es de alto valor biológico, con todos los aminoácidos esenciales, y su principal fracción, la caseína, libera aminoácidos de forma gradual, lo que ayuda a prevenir la sarcopenia y a sostener el organismo en ayunos prolongados. Además, una ingesta adecuada de proteínas favorece el buen funcionamiento del sistema inmunológico y hormonal (11, 12).

La leche aporta micronutrientes esenciales como el calcio, clave para mantener la salud ósea y prevenir enfermedades como la osteoporosis. Este mineral, junto con la vitamina D presente en la leche, actúa en sinergia para conservar la masa ósea. Además, el calcio contribuye a regular la presión arterial, siendo relevante para la salud cardiovascular (13).

La lactosa, principal carbohidrato de la leche, favorece la absorción del calcio y actúa como prebiótico al estimular el crecimiento de bacterias saludables en el intestino. Por su parte, los probióticos presentes en productos fermentados como el yogurt contribuyen a la repoblación y mantenimiento de una microbiota intestinal equilibrada (12).

La leche aporta micronutrientes esenciales como el calcio, clave para mantener la salud ósea y prevenir enfermedades como la osteoporosis. Este mineral, junto con la vitamina D presente en la leche, actúa en sinergia para conservar la masa ósea. Además, el calcio contribuye a regular la presión arterial, siendo relevante para la salud cardiovascular (13).

La lactosa, principal carbohidrato de la leche, favorece la absorción del calcio y actúa como prebiótico al estimular el crecimiento de bacterias saludables en el intestino. Por su parte, los probióticos presentes en productos fermentados como el yogurt contribuyen a la repoblación y mantenimiento de una microbiota intestinal equilibrada (12).

Evidencia científica sobre el consumo de lácteos en el adulto mayor

Guo L et al (14) realizaron un estudio para determinar la relación entre el consumo de productos lácteos y la incidencia de problemas cardiovasculares, fracturas óseas y mortalidad por cualquier causa. Sus resultados sugieren una relación inversa entre la ingesta de lácteos fermentados y el riesgo de fracturas, así como entre el consumo de leche baja en grasa y la aparición de enfermedades cardiovasculares y otras causas de muerte. Además, los autores destacan los beneficios de los lácteos sobre la tolerancia a la glucosa y las modificaciones favorables en la microbiota intestinal.

Por su parte Iuliano S. et al (15) evaluaron la eficacia y seguridad de una intervención nutricional basada en el aporte de calcio, vitamina D y proteínas provenientes de lácteos para la prevención de fracturas en adultos mayores. Concluyeron que la ingesta de estos nutrientes, a través de productos lácteos, constituye una estrategia eficaz para reducir el riesgo de caídas y fracturas en esta población.

Conclusiones y recomendaciones

En el adulto mayor, una alimentación adecuada es clave para mantener la salud ósea, muscular y general, siendo los productos lácteos una fuente importante de calcio, vitamina D y proteínas de alto valor biológico. La evidencia científica demuestra que incrementar el consumo de lácteos puede reducir significativamente el riesgo de caídas y fracturas sin afectar negativamente la salud cardiovascular. Por ello se recomienda incluir diariamente de dos a tres porciones de lácteos como parte de una dieta variada (16), complementada con exposición moderada al sol y actividad física regular, para favorecer un envejecimiento saludable y activo.

Referencias

  1. Walker A, Walasek L, Meyer C. Psychosocial factors influencing the eating behaviours of older adults: A systematic review. Ageing Research Reviews [Internet]. 20200 [Citado 2025 Ago 12]; 77(2022): 101597. Disponible: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1568163722000393
  2. García M, Moreno J, Alférez M, Díaz J, López I. New perspectives in fermented dairy products and their health relevance. Journal of Functional Foods [Internet]. 2020 [Citado 2025 Ago 12]; 72(2020): 104059. Disponible: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1756464620302838
  3. Giosue A, Calabrese I, Vitale M, Riccardi G, Vaccaro O. Consumption of Dairy Foods and Cardiovascular Disease: A Systematic Review. Nutrients [Internet]. 2022 [Citado 2025 Ago 12]; 14(4): 831. Disponible en: https://www.mdpi.com/2072-6643/14/4/831
  4. Krishna S. Dairy consumption and risk of type-2 diabetes: the untold story. Ann Pediatr Endocrinol Metab [Internet]. 2021 [Citado 2025 Ago 12]; 26(1): 14-18. Disponible en: https://synapse.koreamed.org/articles/1516085571
  5. Palmer A, Jensen M. Metabolic changes in aging humans: current evidence and therapeutic strategies. J Clin Invest [Internet]. 2022 [Citado 2025 Ago 12]; 132(16): e158451. Disponible en: https://www.jci.org/articles/view/158451
  6. Khanal P, He L, Degens H, Stebbings G, Onambele G et al. Dietary Protein Requirement Threshold and Micronutrients Profile in Healthy Older Women Based on Relative Skeletal Muscle Mass. Nutrients [Internet]. 2021 [Citado 2025 Ago 12]; 13(9): 3076. Disponible en: https://www.mdpi.com/2072-6643/13/9/3076
  7. Xinhong K, Sun L, Lin S, Li J, Kennedy B et al. Adequacy of Nutrient Intake and Malnutrition Risk in Older Adults: Findings from the Diet and Healthy Aging Cohort Study. Nutrients [Internet]. 2023 [Citado 2025 Ago 12]; 15(15): 3446. Disponible en: https://www.mdpi.com/2072-6643/15/15/3446
  8. Inui T, Hanley B, Siong E, Nishihira J, Tontisirin K et al. The Role of Micronutrients in Ageing Asia: What Can Be Implemented with the Existing Insights. Nutrients [Internet]. 2021 [Citado 2025 Ago 12]; 13(7): 2222. Disponible en: https://www.mdpi.com/2072-6643/13/7/2222
  9. Prokopidis K, May M, Gandham A, Scott D. Impact of Protein Intake in Older Adults with Sarcopenia and Obesity: A Gut Microbiota Perspective. Nutrients [Internet]. 2020 [Citado 2025 Ago 12]; 12(8): 2285. Disponible en: https://www.mdpi.com/2072-6643/12/8/2285
  10. Boulier A. y cols. Casein structures differently affect postprandial amino acid delivery through their intra-gastric clotting properties. Food Chemistry [Internet]. 2023 Jul [Citado 2025 Ago 05]; 415:135779. Disponible en https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36863238/
  11. Federación Panamericana de Lechería (FEPALE). Lácteos: alimentos esenciales para el ser humano. Uruguay: FEPALE; 2015.
  12. Valenzuela R. Lácteos: nutrición y salud. Chile: Consorcio Lechero; 2020.
  13. Shlisky J, Mandlik R, Askari S, Abrams S, Belizan J et al. Calcium deficiency worldwide: prevalence of inadequate intakes and associated health outcomes. Ann. N. Y. Acad. Sci. [Internet]. 2022 [Citado 2025 Ago 12]; 1512(2022): 10-28. Disponible en: https://nyaspubs.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/nyas.14758
  14. Guo J, Givens D, Lilienthal B. Association between dairy consumption and cardiovascular disease events, bone fracture and all-cause mortality. PLOS ONE [Internet]. 2022 Sep [Citado 2025 Ago 14]; 17(9): e0271168. Disponible en: https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0271168
  15. Iuliano S, Poon S, Robbins J, Bui M, Wang X. Effect of dietary sources of calcium and protein on hip fractures and falls in older adults in residential care: cluster randomised controlled trial. BMJ [Internet]. 2021 [Citado 2025 Ago 14]; 375: n2364. Disponible en: https://www.bmj.com/content/375/bmj.n2364.abstract
  16. Biver E, Herrou J, Larid G, Legrand M, Gonnelli S et al. Dietary recommendations in the prevention and treatment of osteoporosis. Joint Bone Spine [Internet]. 2023 Mayo [Citado 2025 Ago 14]; 90(3): 105521. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1297319X22001816